Snaks saludables para las vacaciones

 

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(c) Pixabay

Picoteo sano a todas horas.

¡Qué emoción! ¡Por fin! Las vacaciones están a la vuelta de la esquina, y llegó el momento de escaparte con tu familia o amigos  a un destino que te invita a la desconexión total; o tal vez has decidido quedarte en tu ciudad, rodeada de tus seres queridos.

Inviertes tu tiempo turisteando, visitando gente,  y no pones atención a lo que comes entre comidas.  Cuando sientes ese pequeño huequito en el estómago compras en la tienda de paso la bolsa de fritos o de bollería porque se te meten por los ojos sin pensar que no hacen nada bien a tu salud. Si llegas a casa de tus amigos picas por aquí, picas por allá, llenándote de patatas fritas, galletas y comida que no te nutre de verdad.

Sea cual sea tu plan, si tu objetivo es cuidarte un poquito, y reservarte para las comilonas de noche buena y noche vieja, es muy importante que sepas elegir pequeñas colaciones que te mantendrán satisfecha y con energía durante el día sin saturarte de azúcares, harinas refinadas y grasas saturadas.

Estas colaciones son pequeños snaks fáciles de transportar en tu bolso, ricos en nutrientes. Aquí te va una mini lista para que pases al súper y los tengas siempre contigo en tu bolso:

Opciones saludables “To-Go”:

  • Plátano
  • Manzana
  • Mandarina
  • Zanahoria cruda almacenada en un pequeño tupper.
  • Frutos secos: De preferencia crudos y sin aditivos ni azúcares añadidos. La porción es aproximadamente de un puñado.
    • Higos deshidratados
    • Arándanos deshidratados
    • Chips de banana
    • Nueces
    • Anacardos (nuez de la india)
    • Almendras
    • Granola  (muesli)

Otras opciones con cuchara:

  • Yogur griego (sin aditivos ni azúcares añadidos)
  • Yogur de soja natural (sin aditivos ni azúcares añadidos)

Quinoa al curry-coco

Una combinación made in heaven!

Quinoa al curry-coco

(c) Happy Wellness

La quinoa es uno de mis cereales favoritos,es ligera, versátil,  saciante y tiene muchas proteínas. Es una muy buena opción para las personas que no digieren bien el gluten. Para que pruebes este delicioso cereal te comparto una de mis recetas favoritas, quinoa al curry-coco! Suena muy exótico pero es muy fácil de preparar. Vegetariano, ligero y sabroso, te prometo que no te arrepentirás.

Ingredientes:

-1 zanahoria.

-1/4 de brócoli.

-1/4 de coliflor.

-1 taza de quinoa blanca combinada con quinoa real. (Se consigue en herbolarios, yo la compré en la supermercado ecológico Natura Sí)

-1 puñado de anacardos crudos (nuez de la india).

-1/2 cucharada de curry amarillo. (Se consigue en cualquier supermercado donde vendan especias, mi curry es de Black Peper&Co.)

-1 cucharada de aceite de oliva.

-4 cucharadas de leche de coco. (Se consigue en los Supermercados de El Corte Inglés, Open Cor, herbolarios, y hasta en las tiendas de los chinos).

-lechugas de hoja verde (rúcula, roble y canónigo) para decorar.

Instrucciones:

1. Enjuagar la quinoa en un colador durante dos minutos.

2. El método de cocción es muy similar a como se cocina hace el arroz (tres partes de agua por una del quinoa) Viertes la quinoa recién enjagada en una cacerola con agua y después de que ésta hierva, lo dejas a fuego bajo-medio durante 15 minutos.

Yo suelo preparar 1 taza de quinoa con dos tazas de agua y lo dejo cocer al vapor; pero si quieres darle más consistencia y  saborcito puedes añadir aceite de oliva y caldo de pollo en vez de agua. Buscando en Internet me encontré con una  receta de Mommy Hoods Diary donde explican muy bien cómo cocinarla. Échale un ojito!

3. Mientras se cocina la quinoa puedes ir picando todas las verduritas y preparando la salsa de curry con leche de coco.

4. En un bowl vierte la leche de coco y mézclala con el curry. Si quieres más líquida la mezcla, agrega más leche de coco.

5. Calienta el sartén o wok con una cucharadita de aceite de oliva y saltea las verduras con los anacardos.

6. Una vez salteados, puedes agregar la quinoa hasta que quede todo muy bien  mezclado.

7. Agrega la mezcla de leche de coco con curry hasta que lo absorba la quinoa.

8. Finalmente adorna el plato con las lechugas previamente lavadas y desinfectadas y sirve la quinoa al gusto.

Mmmm! Delicioso!!

Espero que lo disfrutes =)

Joanna

¡Tengo frío! Tómate un… ¡¿chocolate con aguacate?!

A veces, las mezclas extrañas pueden sorprendernos.
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Son las 18:00 hrs.;aún media hora para que acabe la jornada laboral y mi tripa no deja de sonar. Lo acepto, el día de ayer no me dieron ganas de preparar comida en casa para traer a la oficina; no he traído nada para picar entre comidas y el día en el trabajo ha sido pesado. Además, no me ha dado tiempo de comprar nada ni en la máquina; hace frío, no quiero salir ni a la tiendita de la esquina a comprar nada, mi nariz puede congelarse.

¡Por fin! El reloj marca las 18:30 hrs. y salgo corriendo hacia mi casa; como no comí nada de colación y hace frío no se me antoja nada más que algo chocolatoso.  Cuando llega el tiempo de frío el cuerpo nos pide alimentos con mayor aporte calórico y ricos en grasa. Bajo del autobus; hace frío polar en la calle -sí, lo sé, que es otoño pero yo lo paso muy mal con el frío- pero mi hambre no me impide seguir adelante y voltear a asomarme a la tienda de los chinos a ver si tienen chocolates; me contengo, mi fuerza de voluntad triunfa y sigo adelante. Me imagino un brownie, un pan con nutella, una barra de chocolate; me relamo, babeo y me brillan los ojos. Sigo adelante, dudo un unos segundos y quiero regresar a la tienda de los chinos pero el frío no me permite perder el tiempo; mis manos están rojas, mi nariz sigue congelándose; mi instinto de supervivencia es más fuerte que mi glotonería y me dirijo a toda prisa hacia mi casa. En cuestión de minutos llego a mi portal: “Hogar, dulce hogar”, me digo a mi misma, “Por fin me he librado del gusanito de la tentación”. Ya calientita, sin abrigos y bien recibida por mi mascota, me relajo pero mi tripa vuelve a sonar: “Toc-toc, ¿hay alguien allí?, me dice.

Abro el refrigerador bruscamente y no encuentro nada interesante... ¿un aguacate y un par de tomates? ¡Menudo festín para quitarme el mono de dulce! Entonces, recuerdo una receta que vi en Pinterest sobre cómo hacer mousse vegano; una receta con cocoa y aguacate ¿con aguacate? ¡sí, con agaucate y todo! Después de combatir el frío, mi sentido de supervivencia me dice que ahora la misión es combatir el hambre, así que me animo a experimentar con esa mezcla extraña.

Busco en la alacena una bolsita con cocoa pura y ecológica, que compré un día para hacer otro festín culinario; encuentro mi sirope de agave de México, la batidora de mano y ¡listo! ¡A preparar mousse de chocolate! La verdad quedó muy bueno, tomando en cuenta que lleva aguacate.

El veredicto: la cocoa es la protagonista y el aguacate pierde su sabor; sólo le da textura a la cocoa. Sí, al fin y al cabo calorías, pero calorías sanas. En estos momentos de frío no se puede pedir más, estamos bajo los efectos de la depresión estacional, mejor conocida como el trastorno afectivo estacional, que afecta entre a un 1% y 3% de la población. Este trastorno está relacionado con el aumento del apetito y antojo de carbohidratos por lo que se recomienda sustituir esos antojos con ingredientes naturales y sanos. En lo personal, prefiero las calorías de la cocoa orgánica y las grasas insaturadas de origen vegetal que un pedazo de manteca con grasas trans que tardarán años luz en salir de mi organismo; tal vez el día que vuelvan los dinosaurios a la tierra. ¡Menos mal que no caí en la tienda de los chinos!

Mousse de chocolate vegano
Ingredientes:
1 aguacate pelado
1/4 de taza de cocoa pura en polvo orgánica
1/4 de taza de leche de almendras, coco o avena
2 cucharadas de sirope de agave (o cualquier endulzante natural)

Mezclar la leche vegetal, el sirope de agave y el polvo de cocoa en un recipiente hasta que quede bien líquido. Incluir el aguacate en el recipiente y con una batidora de mano triturar la mezcla hasta hacerla puré. Vertir el mousse en diferentes recipientes y guardar en el refrigerador para consumirlo después.

 A mi me quedó un pelín menos espeso, así que lo utilicé como nutella sobre pan de harina de espelta.
La receta original la puedes encontrar en : Mindbodygreen

Comida eco -Olivia te cuida-

Probamos uno de los restaurantes más sanos de la ciudad.
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El día de hoy fui a hacerme una ecografía abdominal porque he estado malilta de la tripa. Como me tuvieron en ayunas toda la mañana, después de arañar las paredes, cerca de las 16:30 hrs. por fin pude ir a comer y se me ocurrió darme la vuelta por uno de mis sitios favoritos de Madrid, Olivia te cuida,cerca de la céntrica Plaza de Santa Bárbara, metro Alonso Martínez. Elegí este pequeño restaurante porque, además de ser un sitio muy acogedor, todos los ingredientes con los que cocinan son ecológicos y los platos que preparan son ligeros y frescos, justo lo que necesitaba después de no probar bocado en varias horas para que no cayera de peso.

El concepto de este restaurante es mezclar en un mismo plato verdura, hidrato de carbono y proteína en pequeñas cantidades para lograr una combinación saludable y equilibrada. La carta cuenta con menú apto para vegetarianos y no vegetarianos. Yo elegí mi plato con ingredientes vegetarianos: ensalada de zanahoria y mango con esencias del sureste asiático; buñuelos de zanahoria y coliflor con chutney de cilantro y lima; y berenjena asada con granada, queso, hojas de albahaca y piñones. Todo acompañado de una fresca y energetizante limonada  y pan integral. (10,50 €)

Sentada en mi mesa de hierro, en este pequeñito espacio al lado de la ventana, con buena música de fondo , una estética tan limpia, minimalista y un toque rústico, disfruté mi comida hasta el último minuto. Y tal  y como lo pensé al principio, salí del lugar sin ningún malestar estomacal después de comer. ¡Viva la comida sana!

Dirección: C/Santa Teresa 8 (M) Alonso Martínez
Teléfono: 917020066 (reservas y pedidos para llevar)
Precio: 7,50€ – 15€
http://www.oliviatecuida.com/